NO HAY TIEMPO PARA EL KARMA
Cómo abandonar la rueda del dolor y del esfuerzo
PAXTON ROBEY© Y LA COLABORACIÓN DE LONE JENSEN

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PRONÓSTICO

La energía acuariana está en contacto con la eternidad

 

En lo que a nosotros respecta, en la actualidad, aparentemente existen dos condiciones en el universo: tenemos la Escuela Tierra y la condición normal de la conciencia cósmica. La Escuela Tierra pareciera ser interminable, una escuela que enseña sobre la frustración de las situaciones presentes y de no poder contar con el futuro. La condición normal, por su parte, son buenos tiempos emocionantes, ilimitados y llenos de luz. La condición normal es tan buena que trasciende todo lo que podríamos esperar para esta etapa de nuestro crecimiento.

El periodo cronológico programado para cursar el último grado de esta escuela, incluyendo las ceremonias de graduación, va de 2000 d.C. hasta 5000 d.C. Eso no es una novedad. La última era de Acuario sirvió exactamente el mismo propósito. No contamos con registros históricos de ese periodo, pero la mitología se ha conservado con bastante precisión. La era de Acuario, siempre, es el Jardín del Edén; es la interfase entre una carente de visión y otra de muchísima visión. En los próximos dos mil años, más o menos, la tierra será cada vez más como el Edén, más celestial. Y, después, la serpiente volverá para tentar a la humanidad con el conocimiento del bien y del mal (la dualidad).

En su libro “Viajes lejanos”, Robert Monroe describe una imagen de la tierra en el año 3000, que se asemeja mucho a lo que yo veo. En un viaje extracorporal a través del tiempo, Bob ve una escena de nuestro planeta sin asfalto ni pavimentos ni contaminación, sólo una belleza tropical exuberante. Y todos trasladándose en estados extracorpóreos en lugar de automóviles. El estado de la existencia que hoy la tierra reconoce como promedio ha estado presente, sin interrupción, durante las últimas once eras astrológicas, lo que equivale a unos veintiséis mil años. Ese estado de existencia es intencional: no está fuera de control ni es un accidente. Es una escuela. Es una escuela en la que no se permite el daño, y llegará el momento en que hasta el más lento de sus estudiantes se haya graduado.

Las tres limitaciones especiales con las que se enfrenta la realidad ilimitada para agilizar los cursos de esta escuela son el tiempo, el espacio y la dualidad. Ya contamos con evidencias irrefutables de que podemos prescindir de estas tres limitaciones. Nosotros (la sociedad) empezamos a superar nuestras creencias en la separación y el juicio (dualidad). Nuestra tecnología supera la creencia en el espacio (distancia). Hasta hace sólo unas décadas, nos tomaba meses atravesar el país en carretas, y la luna era queso verde. Nuestra tecnología conserva el pasado, y también hace que la comunicación instantánea alrededor del mundo sea cosa de todos los días. Tal vez pensemos que el despertar del mundo se lleva a cabo a paso de tortuga, pero comparado con el ritmo histórico, vamos a toda velocidad.

Predicciones de cataclismos apocalípticos

Realmente, la Escuela Tierra está adelantada en lo que concierne al despertar. Por lo general, una era de Acuario va precedida por el último despliegue de energía pisciana: gente que usa el poder para controlar a otros. El hundimiento de la Atlántida por el mal uso de las armas láser o cualquier otro cataclismo capaz de crear el “diluvio universal” ha sido, históricamente, el medio para que los que aún no están listos para graduarse, para dejar la lucha y el esfuerzo, abandonen la escuela y pasen a un recinto de contención, a la espera de tiempos más caóticos.

La mente subconsciente de todos aquellos que vivieron el “diluvio” contiene recuerdos de destrucción masiva y abuso planetario, que hicieron de la tierra, en su mayor parte, un lugar inhabitable. No es algo aleatorio que millones de ciudadanos de la tierra estén batallando por su vida contra las armas nucleares, el calentamiento global, la contaminación de las aguas y los destructivos prejuicios. Ocurrió así la última vez: en un parpadeo, el noventa por ciento de la población terrestre se fue de vacaciones.

Nuevamente, llegamos a la puerta de entrada de una era acuariana, un tiempo en el que depende de la conciencia grupal crear lo que sucederá después en el planeta tierra. Somos testigos de muchos niveles de predicción que llegan para ayudar u oponerse al cambio de la energía pisciana a la acuariana. Grandes pronosticadores, como Nostradamus o Edgar Cayce, han sido citados como autoridades confiables en los cambios por venir. Pero, puesto que el futuro jamás es realidad hasta que las mentes del momento actual lo creen, lo único que podemos pronosticar son probabilidades, no certidumbres. La humanidad tiene el libre albedrío de cambiar su mente, de re-crear el futuro y el pasado en cualquier momento. Y, omo muchos comienzan a verlo, ya hemos cambiado nuestras mentes.

A principios de los años 70 comencé a leer los libros de Edgar Cayce, quien decía que California se derrumbaría en el Océano Pacífico alrededor de 1976. Los sucesos catastróficos previstos por los grandes visionarios del pasado, incluyendo a los hopi y otras tradiciones que suelen permanecer muy cerca de Dios en sus sociedades, no hacen parte de lo que yo veo para los próximos años.

Puesto que las percepciones que recibo no son verbales, fabricaré otra historia. Hace unos cientos de años, de la manera como yo veo el tiempo, la jerarquía (la junta escolar) envió un fax a todas las estaciones en este cuadrante del universo. Era un recordatorio de la hora (asociada al tiempo terrestre). Se venía encima una era de Acuario y se iban a necesitar ayudantes en este planeta. Puesto que la directriz primaria prohíbe asistir al planeta sin estar involucrados (encarnados), era necesario un compromiso de participación por parte de aquellos que pensaban que valía la pena evitar la destrucción de la tierra en manos de sus ignorantes habitantes.

La encarnación para salvar a la tierra no era vista tanto como una tarea para sobreponerse a las fuerzas del mal u obligar a su habitantes a comportarse como niños buenos, sino para impregnar el pozo telepático con la conciencia de la inocuidad y de la paz. Antes de nacer, aunque a veces se les olvida, estos voluntarios entendían bien que es la conciencia, y no la fuerza, la que crea la realidad.

La jerarquía esperaba que unas diez mil entidades vieran el valor suficiente en esta escuela para querer salvarla. Ese número sería diez veces superior al que se apareció la última vez. Pero cuando llegó el momento de matricularse (no se exigía prematrícula), estos seres cósmicos se presentaron por montones. Aunque no era necesario que vinieran porque ya se habían graduado y amaban la paz, llegaron en bandadas. Millones de ellos encarnaron sólo por su amor a ustedes, a mí y a la Madre Tierra. Esta encarnación masiva no tuvo precedentes y no fue prevista.

No existe mayor amor que éste: que un hombre dé su vida por un amigo. Millones vinieron, prestos a morir si era necesario, sencillamente para estar aquí y permitir que sus vibraciones penetraran la conciencia grupal. Y es muy posible que ustedes sean de éstos, especialmente si se han preguntado “¿qué rayos estoy haciendo aquí?”. La llegada de estos seres amantes de la paz ha evitado varios “diluvios”, y ha generado un cambio en la conciencia creativa que ha impedido la realización de lo visto por Cayce y Nostradamus. Una persona sí puede hacer la diferencia, especialmente cuando hay millones iguales a ella.

En cierto sentido, la llegada de una conciencia inofensiva a este sistema ya ha demostrado ser un éxito inequívoco. No habrá guerra nuclear (aunque sí unos cuantos sustos). California permanecerá firmemente conectada al continente (aunque puede seguir aplicando esa vieja canción que habla de temblores). Y el calentamiento global no va a provocar la inundación de Manhattan ni de Japón. En todo caso, algo de calentamiento ayudará a convertir extensas áreas de la superficie terrestre en un paraíso tipo Miami Beach.

Mantengamos la perspectiva

El cambio es relativo y los pronósticos grupales son insignificantes para los individuos. Un poco de perspectiva podría ayudar acá.

Política y socialmente, vemos que, a través de la historia registrada, la norma ha sido la represión, la restricción, y unas clases al servicio de otras. Esa norma sigue vigente para la mayoría de la población mundial. Entendemos que esta condición no es “errada” sino que, simplemente, es la manera como funciona la enseñanza kármica.

Si buscamos un antecedente político para lo que ocurre actualmente en la tierra, no hallaremos ninguno. Cuando Tomás Jefferson escribió que todos los hombres tienen derecho a la vida, la felicidad y la libertad, se arriesgó a ser colgado por hereje y por traicionar al rey (un dictador). No había antecedente de un gran grupo de personas que formara una nación basado en creencias tan radicales como éstas. El hecho de que las mujeres de esta nación, seguidas por las muchas naciones occidentales, alcanzaron el derecho al sufragio, fue un logro de una magnitud jamás vista. Cada grupo particular de individuos en el mundo occidental tiene hoy defensores que abogan por un tratamiento equitativo.

El cambio sin precedentes no sólo sigue avanzando, sino que se convierte en norma a medida que nos aproximamos a la cúspide de la era acuariana. El muro de Berlín, la Unión Soviética, Polonia, Rumania, la Plaza de Tiananmen, todos atestiguan que “los tiempos están cambiando”. La era de Acuario, sin duda, es distinta a todas las demás del calendario astrológico. De hecho, es una nueva era.

Características de la energía acuariana

La era de Acuario es un tiempo en el que “nada está oculto”. Es una época en la que los secretos ya no son la base de los gobiernos ni de las grandes empresas. Es un tiempo en el que los sistemas de comunicación nos permiten ver a todos lo que sucede en cada nación y en cada corporación. Es una era en la que no hay esqueletos escondidos en los clósets del mundo, no sólo porque la gente se niega a ocultarse detrás de sus pretensiones, sino porque los juicios morales se disuelven en compasión y entendimiento.

La energía acuariana trae consigo teléfonos, radio, televisión, comunicaciones satelitales, aviones, cohetes, viajes espaciales y todo tipo de tecnologías que conviertan a los pueblos de toda la galaxia en un solo pueblo. En la era de Acuario, el espacio o la distancia es algo menos concreto. Podemos superar el espacio; no estamos limitados por la distancia.

La energía acuariana trae consigo grabadoras de audio y video, películas y la tecnología que conserva el pasado y que ayuda a comprobar que el pasado no es pasado. En la era de Acuario, nos sobreponemos a las limitaciones del tiempo. En realidad, todo el tiempo es simultáneo. Pronto podremos vislumbrar esto.

El karma siempre ha enseñado que todas las personas son una sola. Los represores o perseguidores de una raza, clase o sexo vuelven en la siguiente vida como miembros de esa raza, clase o sexo. Pues, bien, las lecciones kármicas están llegando a su fin. Nos estamos poniendo al día, si bien lentamente, con la verdad de que no existen seres humanos inferiores. La energía acuariana aporta el conocimiento de la unicidad de todos los aspectos individualizados de Dios.

La federación de civilizaciones espaciales

Ocupando los primeros lugares en la búsqueda de comprensión del cambio hacia la conciencia de la nueva era están las preguntas relacionadas con los visitantes del espacio exterior y la comunicación con entidades desencarnadas. Para interpretar las “canalizaciones” de los “hermanos del espacio”, debemos entender algunas cosas. Primero, que toda información recibida de una “fuente” a través de la mente de un “canal” y registrada por una tercera parte (o una grabadora) debe ser tomada como testimonio de oídas.

En mi estudio de material canalizado (inclusive el mío) de los últimos veinte años, creo que definitivamente puedo decir que ninguno llega indemne del “otro lado”. La mente del canal siempre adereza el mensaje con su propio sistema de creencias. Una mente temerosa revelará, hasta cierto punto, mensajes temerosos. Y recuerden que la habilidad psíquica y la sabiduría personal no son correquisitos.

Un segundo punto que debe considerarse es que no todos los que están desencarnados o son extraterrestres son sabios. Es más fácil para algunos canalizar a algún idiota de una civilización disfuncional que a un ángel sensato. Cuando investiguemos la información “canalizada”, recordemos: la gente sincera no dice “confía en mí”, ni la gente sabia dice “sé de lo que estoy hablando”. Asimismo, las voces canalizadas que dicen “te estaba esperando” implican culpa, y “debemos darnos prisa” es de aquellos que creen que el tiempo es real y que hacer daño es posible.

Incidentalmente, una vez le pregunté a la fuente de mi comunicación canalizada cuál era la diferencia entre los ángeles y los hermanos espaciales. La respuesta fue: “El área de interés. Todos son como ustedes”.

De toda la información que he encontrado acerca de otras dimensiones de la realidad, civilizaciones no terrestres y otros dominios como el angélico, tiendo a parcializarme por la que he recibido yo. Pero eso se debe a mi creencia fundamental de que cada uno debe darle el mayor crédito a su propia conexión intuitiva con la guía interna. La versión que tengan otros de la realidad no tiene que compaginar obligatoriamente con la nuestra. Las percepciones que expreso en este libro son las mías, con las que me siento bien, pues están en sintonía con cómo veo los niveles próximos de la realidad.

En los centenares de conversaciones telepáticas que he tenido con entidades que no son de la tierra, jamás he recibido un mensaje motivado por el temor. Nunca me han dicho que el tiempo se está acabando o que debemos darnos prisa. Por el contrario, me han contado que funcionan por fuera de las limitaciones del tiempo y que nunca es muy tarde para un buen milagro. Nunca me han dicho que si no hago/hacemos una tarea o perseguimos un objetivo particular dentro de un periodo de tiempo específico algo malo nos ocurrirá. Nunca me han dicho que los trabajadores de la luz deberían exponer a los “subversivos espirituales” o defender los baluartes de Dios. Los mensajes que recibo son del tipo de que “todo está bien tal como está”. Se me han revelado las grandes celebraciones que tienen lugar en otras dimensiones cuando los que estamos en el planeta tierra hacemos progresos maravillosos.

Se me ha dicho que hay más de sesenta civilizaciones independientes que conforman una “federación”. El propósito de esta federación es asistir a cualquier otra civilización que lo solicite. Pronto, nosotros, los terrestres, pediremos su ayuda, porque en este momento están encarnados muchos individuos cuya civilización nativa es un miembro de la federación. Estos individuos reconocen intuitivamente que es apropiado acortar la curva de aprendizaje en las áreas de tecnología y limpieza ambiental pidiendo la ayuda de sus amigos. Un tripulante de una “nave nodriza” me dijo que ellos tenían la capacidad de filtrar y extraer los contaminantes de la atmósfera en veinte minutos si una mayoría de los habitantes de la tierra lo solicitara. Como ya saben, la directriz primaria impide su asistencia hasta que alguien encarnado la requiera.

Ha llegado el momento de incluir un fragmento de un boletín que escribí en noviembre de 1990.

  • Estoy aquí, sentado en medio del Paraíso, al norte de Nuevo México, con nieve nueva sobre las montañas y la luna llena sobre el blanco desierto. Por millonésima vez, me pregunto: ¿Qué estamos haciendo aquí, en el Planeta Tierra? ¿Es un error? ¿Será por la emoción de explorar una vida en la que parece haber tan pocas opciones reales y tantas víctimas? ¿Son realmente las personas víctimas de sus cuerpos envejecidos, su comportamiento inexperto, su falta de posesiones materiales o de los Saddam Hussein del mundo? O quizá la nieve tenga la respuesta: en la quietud y la suavidad encontraremos a Dios. ¿Dios? ¿Paz? ¿Hecho o fantasía, verdad o ilusión? El intelecto está tan obstruido, tan frustrado para encontrar respuestas (mejor ver televisión, un poco de fútbol el lunes por la noche). Un escape sin satisfacción.
  • Luego, aparece Jake y dice: “Temascal mañana. Ayúdennos a recoger leña para la fogata y comenzaremos al atardecer. Parece que es momento de ir a la iglesia otra vez”. Apilar leña y sellar el temascal para que no entre la luz, trabajar con camaradas espirituales, todo esto es más divertido que ver a los Vaqueros de Dallas. Entonces, se inicia el ritual. Estados alterados de la conciencia reemplazan la impotencia del intelecto. “Háblanos, Abuelo del Sendero. Dirígete a nosotros, Abuela de la Tierra”. Y empiezan a suceder cosas. Si fuésemos racionales, lo llamaríamos rareza… pero no lo somos. Las rocas, con el fulgor rojo del fuego, comienzan a hablar en las lenguas del reino espiritual. “¡Ah! ¿Vieron ese rostro?”, y aparecen luces en las rocas. “Blancas”, digo yo; “yo las veo verdes”, dice Anne. A cada golpe del tambor, una luz replica.
  • Al terminar la primera ronda, Dale, el guerrero, el aspirante, nuestro jefe del fuego, va a traer más rocas fulgurantes para alimentar el vapor de la pequeña cabaña. Mientras lleva una roca roja desde el foso del fuego hacia la puerta, de pronto, se paraliza. “¡Paxton!”, grita. “¡Hay algo aquí afuera! ¡Está sobre la casa! ¡Tiene anillos de luces alrededor! ¿Qué hago?”. Desde su espacio cósmico, Cathy le responde: “Sólo lleva las piedras, Dale”. Y él sigue cargando piedras.
  • A nuestras cabezas llegan los mensajes de nuestros amigos, que están aquí para ayudarnos a celebrar la sanación del a Tierra. Una vez más, nos hacen saber que no estamos solos, que todo está bien en los universos de Dios, que hay mucho más en la vida de lo que podemos ver. “No se tomen todo tan en serio”, nos aconsejan. “Ya no recuerdan los problemas que tuvieron hace mil años, y los de ahora tampoco los recordarán. Para ser sanadores, para ser los portadores de la luz, para ser los que muestran el camino, deben reír, danzar y jugar. Eso es lo que la Tierra necesita en este momento”.
  • Empapados, salimos a la fría luz de la luna, frescos y con el espíritu renovado. Cuando uno ha tocado la realidad, es fácil ver la ilusión del drama, al menos por un rato. Pero permanezcan vigilantes, queridos míos, no vaya a ser que el drama vuelva a parecerles real y las situaciones en contra se vuelvan más grandes que Dios. Entonces, Jake aparece y dice: “Temascal mañana”.
  • El autoempoderamiento es la capacidad de ver las cosas como realmente son y no como parecen ser. Autoempoderamiento es permanecer en contacto con la perspectiva de Dios. El autoempoderamiento sabe que este recinto escolar tridimensional es una parte diminuta de la realidad a la que podemos tener acceso si recordamos mirar en nuestro interior. El autoempoderamiento significa el fin de la lucha para siempre. Autoempoderamiento significa libertad, felicidad y prosperidad. El autoempoderamiento proviene de ser claros y permanecer en contacto con el infinito; de saber que yo, por mí mismo (ego), no puedo hacer nada, que es el Padre adentro de nosotros el que hace todo el trabajo. El autoempoderamiento es obligatorio.

¿Por qué le teme tanto la mente planetaria al cambio radical? Cuando Galileo inventó el telescopio, los científicos de la época no quisieron mirar a través, ya que todo el mundo sabía que un pedazo de vidrio no podía acercar las cosas. Todo descubrimiento capaz de conducir a formas radicalmente nuevas de percibir la realidad es recibido con adjetivos como “disparatado”, “ridículo” o “herético”. Pues bien, ésos que le temen al cambio deberán cavar más profundo, ya que los “hermanos espaciales” han llegado. Y nada va a cambiar el cuadro planetario de la realidad tanto como que nuestros amigos no terrestres “salgan del clóset”.

La existencia de seres extraterrestres no debería sorprendernos. ¿Se han detenido ustedes a considerar dónde vivían cuando no estaban encarnados? Si no era en la tierra, entonces, eran extraterrestres. Son muchas las civilizaciones que están visitando la tierra en esta época de transición. La galaxia completa, aun la totalidad de las realidades tri- y tetradimensionales, está muy interesada (y ha puesto mucho en ello) en el progreso que tiene lugar aquí.

El gobierno estadounidense y otros tienen proyectos patrocinados con los impuestos generales para explorar y verificar la existencia de vida extraterrestre. EE.UU. tiene un proyecto llamado Seti (Búsqueda de inteligencia extraterrestre). Y tal como es su costumbre, los gobiernos se valen de métodos de vieja data para su investigación. Como lo demostró Galileo, el pensamiento antiguo no produce avances. Los radiotelescopios del gobierno no detectarán civilizaciones que no utilicen el radio.

Cuando nos paramos en la interfase de percibir intuitivamente la realidad y percibirla científicamente, nos topamos con un dilema. La evidencia intuitiva no es científica (según las definiciones aceptadas por la ciencia) y no pasa la prueba con la comunidad científica. Y la investigación científica requiere décadas para extender su rango sensorial hasta el punto donde pueda concebir nuevos paradigmas.

Aunque los gobiernos del mundo y la estancada comunidad científica se hagan los locos, hay miles de personas comunes, ciudadanos corrientes, que se comunican regularmente con civilizaciones extraterrestres. Para mí, estas comunicaciones resultan muy intrigantes.

Al margen, permítanme decirles que hay un libro excelente sobre la conjunción científico-intuitiva, que incluye el tema de la vida extraterrestre y hace un intento creíble de reconciliar los dos puntos de vista. Se llama “Explorando el espacio interior y exterior”, del antiguo astronauta y físico Brian O‘Leary. Aplaudo los esfuerzos de Brian, pues yo también he caminado por la cuerda floja como ingeniero y “trabajador intuitivo”.

También hay civilizaciones que visitan la tierra y que no son miembros de la federación; ellos son los que mojan prensa. El sensacionalismo es una característica pisciana (kármica) y, obviamente, sigue vendiendo publicidad en la televisión y en los tabloides. Los “hombrecitos grises” y otras caras familiares en la prensa amarillista sí existen, pero son de poco interés para las almas que despiertan. Estas almas conservan la claridad mental y mantiene su vista fija en Dios. Las almas que despiertan han hecho el compromiso consciente de renunciar al drama, porque sólo renunciando voluntariamente al drama podemos liberarnos de la indigna rueda del karma.

Toda alma tiene un contrato con la escuela tierra para recibir esas experiencias que nos llevarán con mayor rapidez al despertar. La gente dormida hace su vida fundamentada en el karma, con “accidentes”, “victimización” y la experiencia de “sucesos aleatorios inconexos”. Se sabe que esta gente se involucra en guerras, accidentes automovilísticos y son abducidos por ovnis. La gente que despierta se caracteriza por su deseo de asociarse con las formas más elevadas de la luz y del amor. La gente que despierta aparece a los ojos del mundo como “protegida”, puesto que ha tomado la decisión de aprender sus lecciones sin dolor ni esfuerzo, y sigue a su guía interna.

Tecnología

En otra comunicación con nuestros amigos no terrestres, el mensaje fue más o menos el siguiente. “Ustedes se muestran escépticos acerca de los beneficios de la tecnología porque la asocian con la contaminación. Algunos hasta desprecian la tecnología. Están habituados a segmentar los diversos aspectos de sus vidas y ponen en un marco la tecnología, en otro el empleo, etc. Luego, emiten juicios sobre cada categoría: éste es espiritual, el otro es un mal necesario; unos son buenos, otros son malos. Pero nosotros no vemos la vida de esa manera. Para nosotros, todo es amor o, si no, no lo incluiríamos en nuestra experiencia. Para nosotros, la tecnología y el amor son lo mismo. Nuestra tecnología no contamina y nuestro amor no es celoso. Para experimentar la contaminación, primero tendríamos que haber contaminado la conciencia, pues es la conciencia la que crea la realidad. Cuando su conciencia grupal pase a ser una de indefensión, su contaminación desaparecerá y nos invitarán a tomar el té. Shalom”.

En la era de Piscis, donde reinan el poder y el control, nos entrenaron para pensar que todos los grandes avances tecnológicos provenían del gobierno o de las grandes empresas. Se necesita mucho dinero para financiar y construir los prototipos. Sin donaciones, no hay progreso. O, está bien… ya no lo habrá más.

En los próximos doscientos años, millones de entidades encarnarán para traer regalos a la tierra, incluso tecnológicos, y todas las grandes ideas y percepciones vendrán del espíritu, no de la Nasa. Enlacemos esto con el hecho de que muchas tiendas de garaje y oficinas caseras tienen ahora más poder informático en la punta de sus dedos que el que tenía IBM treinta años atrás, y estamos presenciando el renacimiento del inventor individual.

Cuando era adolescente, estuve en la casa de la nieta de Tomás Edison. Pude ver sus libros y los aparatos de su laboratorio, y escuché sus historias. Al parecer, Edison sabía cómo recibir grandiosas ideas; era estudiante de las escuelas de misterio y un meditador. Cuando buscaba la solución a un problema, se recostaba sobre su espalda en una banca de madera, mientras sostenía en su mano una bolita de acero. Él sabía que la respuesta le llegaría si su mente permanecía en estado de semiconciencia, el que se da entre el adormecimiento total y el despertar. Él se dejaba llevar más y más al adormecimiento, hasta que podía oír/ver la respuesta. Si se quedaba dormido, soltaba la bolita, lo que lo despertaba. Muchos de sus inventos le llegaron desde el espíritu a través de esa puerta de la semiconciencia. Para el espíritu es un placer regalarnos las ideas: no nos las ganamos, y tampoco las compramos.

Al tiempo que vamos despertando, muchas personas le harán caso a su dicha trayendo nuevas y fenomenales tecnologías que beneficiarán a la humanidad entera.

Comunicación telepática

Hace veinte años, tomé el curso llamado Método de Control Silva. Si no saben de qué estoy hablando, no permitan que la paranoia de la conciencia se infiltre debido al nombre. Nada tiene que ver con el control de la mente de otros, sino con conocer la utilidad de nuestra propia mente. En esta clase, la gente aprende a usar la mente para controlar el cuerpo. Aprenden a controlar el dolor, a mejorar la memoria, a librarse de adicciones y a elevar su cociente intelectual (IQ). Con Silva, la gente aprende a comunicarse telepáticamente con los diversos reinos del planeta tierra: mineral, vegetal y animal. Durante las cuarenta horas de entrenamiento, la gente viaja mentalmente al pasado, al futuro y a otras dimensiones de la realidad. Y, como dice un instructor, si no sentimos que somos psíquicos al terminar el curso, nos devuelven el dinero, sin preguntas. Yo tomé el curso siete veces y nunca vi que alguien pidiera su dinero de vuelta.

Un instructor de Silva dictó una clase experimental a los estudiantes más “desaplicados” de una escuela, con la reputación de tener “malas actitudes y ser problemáticos”. Las pruebas estandarizadas de personalidad realizadas antes y después del entrenamiento mostraron mejorías asombrosas en los estudiantes. Una de las cosas que aprendieron fue la técnica de los tres dedos, con la cual podían desencadenar su comunicación telepática. Durante un examen, si el estudiante no podía recordar la respuesta a una pregunta, simplemente invocaba esta técnica y le pedía a la mente del profesor la respuesta. Uno de los maestros se sintió tan molesto con la cantidad de “Aes” que estaban sacando los alumnos que les dijo que si volvía a ver a uno de ellos con los dedos juntos, le ponía una F.

La mente no tiene límites. Estamos entrando en una era en la que el ser humano deja de pensar que es un cuerpo y se ve a sí mismo como ilimitado y tan poderoso como la mente. La era de Acuario subraya la comunicación telepática y saca a flote el poder de la mente para explorar, conocer y crear.

La educación en la era de Acuario

Si todos los estudiantes pueden aprender a conseguir información (conocimiento) sobre cualquier aspecto de la vida pasada o presente en la tierra con sólo una semana de entrenamiento mental (como lo ha comprobado José Silva), las escuelas acuarianas en nada se parecerán a las actuales. Las escuelas acuarianas tendrán que ver con el crecimiento del alma, la expansión (opuesta a la repetición), el espíritu de la persona completa y, créanlo o no, con aprender a ser felices y realizarse.

Nuestro sistema pisciano de educación no educa, sino que enseña a rotular. Los estudiantes que obtienen retroalimentación positiva del sistema no son los creativos o felices ni los pensadores ilimitados. Las recompensas son para el estudiante que pueda memorizar el mayor número de etiquetas, el que pueda nombrar el mayor número de ríos, países, elementos químicos o partes del cuerpo. No entrenamos a los niños para explorar otras dimensiones donde encontrar respuestas, sino para ganar dinero en programas de concurso en la televisión.

El sistema educativo pisciano fue diseñado por Doctores en Educación. Estos son los que confieren títulos de doctor en educación, es decir, que el sistema se autoperpetúa. Mientras enseñaba en la Universidad Estatal de Oklahoma, consideré durante un breve periodo obtener un doctorado en educación porque a mí me encanta enseñar. Ingenuamente, pensaba que podría tomar un curso y conocería cómo aprende la mente, cómo transferir el conocimiento de una persona a otra, cómo crear interés en el aprendizaje y cómo reemplazar el conocimiento del pasado apelando a sistemas no convencionales para adquirir nuevos conocimientos. Tales cursos no se incluían en el currículo.

A los estudiantes de doctorados en educación se les enseña el proceso de rotulado, y se aprenden los nombres de los autores de los libros aceptados. Aprenden precedentes y a administrar escuelas. Aprenden a recompensar a los pensadores lineales y (con mucha sutileza) a descalificar a los pensadores espaciales y holísticos. Puesto que en la era de Piscis se asume que todos los seres están separados y que la provisión es limitada, nuestras escuelas enseñan pragmáticamente la competencia (la competencia asume que sólo unos pocos “lo lograrán”, es decir, es la supervivencia del más apto). La mayoría de las escuelas piscianas gradúan, otorgan títulos y crean estudiantes buenos y malos. Hay una gran diferencia entre enseñarle a cada estudiante a dar lo mejor de sí y enseñarlos a competir. El primer método los hace a todos ganadores, mientras que el segundo crea perdedores y estudiantes introvertidos. En un sistema basado en el entendimiento de que todos los seres son uno, que sus intereses son mis intereses y que Dios es la fuente de toda provisión, se enseñará la cooperación. Las escuelas acuarianas no tendrán métodos separadores y creadores de niveles, como las calificaciones y la presencia de ganadores y perdedores. No habrá espacio para los celos, pues cada estudiante es el mejor en su campo singular de excelencia.

Los niños acuarianos que han elegido encarnar ahora se asegurarán de que las escuelas reflejen sus necesidades. Cada alma escoge el momento de su nacimiento, su hora de ingreso a esta escuela. Conocen por anticipado las influencias que recibirán, tanto astrológicas como ambientales. Saben qué vienen a aprender y qué vienen a enseñar.

La definición social de ciudadanos útiles, productivos y autosustentadores se basa en las creencias separativas de que cada cual debe llevar su propio peso, pagar impuestos y no crear problemas. Con la entrada de la energía acuariana, el actual propósito de la educación, cual es el de crear ciudadanos útiles, productivos y autosustentadores, perderá su significado. El enfoque educativo de la era de Acuario es, sencillamente, diferente, y sólo se trata de la exploración, la unificación del cuerpo y el espíritu, de la libertad y la felicidad. En su libro “2150 d.C.”, Thea Alexander ve muchos aspectos del futuro, incluyendo la clase de telepatía en las escuelas, lo mismo que yo veo. Les recomiendo esta novela, por diversión y por percepción.

Durante los próximos 50 años, más o menos, las escuelas cambiarán su estructura y currículos a una forma que permitirá incluir a los estudiantes que se rehúsen a olvidar su conexión con el espíritu. El currículo seleccionado será uno relacionado con el cuadro global, capaz de mejorar el nivel de comprensión y de felicidad en cien o mil años. Y, paradójicamente, no tendrá que ver con prepararnos para los duros tiempos que se avecinan, sino con la afirmación de que la vida sólo existe en esta serie de momentos presentes.

En el campo educativo, tal como en muchos de los sistemas más protegidos de la sociedad, la disolución de la estructura presente no tendrá lugar por la expulsión o el rechazo a la fuerza del viejo método. La gente despierta no opone resistencia al mal, entonces, el viejo método desaparecerá por indiferencia. Ya podemos ver el surgimiento de algunos sistemas educativos “subculturales”. La educación en casa gana terreno rápidamente, al igual que sistemas alternativos como Waldorf, Montessori y la desescolarización (“Unschool”).

Una de las cosas que en las próximas décadas producirá un cambio notable en lo que llamamos aprendizaje es la introducción del adiestramiento telepático. Hasta que la telepatía se convierta en el principal medio de comunicación, las destrezas de la lectura y la escritura seguirán siendo valiosas para quienes decidan habitar la tierra. Quizá se requieran trescientos o cuatrocientos años más para que las palabras caigan en desuso, pero cuando eso suceda, los humanos comenzarán a comunicarse por primera vez.

Economía

No se necesita ser un economista de gran visión para saber que nos dirigimos hacia una única economía mundial. De hecho, ya tenemos varias formas de moneda internacional que han funcionado muy bien. Con Master Card, Visa

y American Express compraremos casi cualquier producto en casi cualquier país; hasta los cajeros automáticos funcionarán a escala mundial. No obstante, el cambio a una economía mundial no será necesariamente fácil.

Yo preveo que, tal vez, el cambio más radical se produzca en la estructura económica. Tanto ama el universo a la humanidad que va a dejar muy claro a todos los buscadores de dinero que es mucho más valiosa la familia que el portafolios. Los que se concentran en hacer dinero barajando e intercambiando pedazos de papel en lugar de proveer directamente productos y servicios, perderán su papel.

Poner la búsqueda de bienes materiales por delante de la búsqueda de la iluminación no es malo sino que, sencillamente, demora nuestra llegada al punto de la felicidad. Este paradójico asunto causa perplejidad en muchos estudiantes espirituales: se requiere que seamos prósperos (es el estado natural del universo), pero retrasamos nuestra verdadera prosperidad si vamos en pos de ganancias materiales. Tenemos que hacerlo a la manera de Dios y no según la de los hombres. La prosperidad no tiene que ver con dinero, sino con el estado incluyente de una existencia realizada material, mental y emocionalmente. La prosperidad es un don, la herencia natural de Dios para sus hijos, pero primero debe purificarse el sistema de creencias. Cuando Jesús dijo que buscáramos primero el reino de Dios y que todo lo demás nos sería dado por añadidura, no quiso decir que todo lo demás excluiría el dinero. De hecho, bien ha podido decir que para conseguir “todo lo demás”, primero deberíamos buscar el reino de la iluminación.

Así, las economías de las diversas naciones pasarán por un proceso de nivelación. El promedio estándar de vida en el planeta es inferior al de los habitantes de Norteamérica y Europa. Aunque a final de cuentas (en unos cien años) la economía mundial ya no estará basada en la avaricia y parecerá bastante próspera, el cuadro a corto plazo incluye periodos de tribulaciones. Ésta es la manera del universo de hacernos revaluar nuestras prioridades. Ayudando a la gente a valorar a la familia, los amigos, el amor y el ser espiritual por encima del dinero, el universo evitará millones de años en la rueda del karma a millones de personas. La tribulación económica es amor en acción.

Parte de la nivelación de las economías sucederá porque algunas de las naciones más ricas harán “sacrificios” por las gentes hambrientas del mundo. A partir del año 2025, aproximadamente, ya no habrá más inanición. La tecnología acuariana en la forma de comunicaciones y transporte harán demasiado “reales” los problemas de todas las naciones y no podremos ignorarlos.

En este mismo marco de tiempo, en el que muchos sienten que su mundo ha llegado a su fin, otros parecen prosperar y disfrutar. Veo que aquellos que ofrecen a otros un verdadero servicio constituyen una contra-economía. Más adelante, no tendrán problemas los sanadores, consejeros, pequeños granjeros, carpinteros, artesanos ni otros verdaderos proveedores de servicios.

No tendrán que luchar más aquellos que no se dejaron envolver por el drama, los que no perdieron de vista el cuadro global. Estos amigos estarán muy ocupados compartiendo su comprensión y respondiendo la pregunta de las masas: “¿Qué me está pasando?”. Será importante recordar que si nos dejamos convencer por el drama de alguien, lo perpetuamos. Si permanecemos con la vista fija en Dios y elegimos experimentar la paz interior de cara a las apariencias, podremos hacer todas las curaciones que hizo Jesús y otras mayores. Podemos ser sanadores o críticos del drama, pero no las dos cosas a la vez.

Sanación

Los cambios emocionantes, dramáticos y fenomenales que ya empezamos a ver en las artes y profesiones de la sanación provienen de la aceptación de la conexión entre enfermedad/bienestar y las emociones. El cuerpo ya no volverá a observarse como una máquina hecha de partes individuales y que pueden repararse cambiando una llanta o una nueva correa del ventilador. En pocos años, tendrán el mismo valor los doctores, los terapeutas de la nueva era, los consejeros y los especialistas en relajación. El cabildeo farmacéutico perderá su influencia mortal en las leyes y en la Asociación Médica Americana. Como cabría esperar de los que no oponen resistencia, la mentalidad sanadora no cambiará debido a batallas en los tribunales, sino por el creciente número de gente que preferirá alternativas (aun subterráneas) a los doctores de la vieja escuela. Afortunadamente, ya contamos con un gran número de médicos del “nuevo pensamiento”, que estimulan a los pacientes a participar en su propia curación.

La gente autoempoderada no hace caso de las “ordenes del doctor”, sino que toma sus propias decisiones. Ellos mismos eligen sus tratamientos. La gente autoempoderada no tiene miedo de pedir una segunda, tercera o cuarta opinión, y la piden a consejeros y terapeutas expertos en el campo de las relaciones mente/cuerpo. Asumen la responsabilidad de su propia salud escogiendo la combinación de tratamientos que les parezca más apropiada. Y lo mejor de todo es que aquellos que siempre le hacen caso a su dicha no le dedican mucho tiempo a las emociones que causan la enfermedad.

Política

Esto tal vez sea demasiado difícil de creer para algunos de ustedes, pero en unos cuarenta años la política tal como la conocemos comenzará a desaparecer. Los gobiernos espirituales no se parecen a los gobiernos a los que estamos acostumbrados. El gobierno del mundo siempre ha significado el dominio de unos sobre otros. En el diccionario Webster, “gobierno” significa “ejercer autoridad sobre; regir; controlar, etc.”.

En la era de Piscis, la creencia era que la gente necesitaba ser controlada o amenazada con la cárcel o la pérdida de su dinero para hacerla actuar civilizadamente. Por eso, las personas cedían su poder individual a uno colectivo, que tomara decisiones (hiciera leyes) por ellos.

En la era de la gente inofensiva y autoempoderada no habrá policía ni ejércitos, ni siquiera “ejércitos de Dios”. Los gobiernos del mundo se parecerán mucho al patrón de gobierno que la jerarquía espiritual ha establecido para nosotros. El gobierno espiritual tiene organización, estructura (con los más sabios en la cima) y “leyes”. El gobierno de la jerarquía no ha estipulado hacer cosas por obligación. Los seres despiertos siempre han escuchado y obedecido la guía de los sabios. Y si una entidad decide rebelarse contra el sistema, adelante. No podrá causar daño alguno. Los seres espirituales despiertos no permiten la imposición de seres rebeldes. No hay víctimas.

La realidad autocreada significa futuro autocreado

Sería muy bueno poder decir que como somos entidades en proceso de despertar que viven conscientemente y buscan guía para todos sus procesos de toma de decisiones, estaremos en Shangri-la de ahora en adelante. Pero no es así.

Recuerden que las almas que despiertan tienen la tendencia a ponerse a disposición de cualquier miembro de la humanidad que haya decidido despertar. Los compañeros a los que asistiremos cuando salgan de la oscuridad estarán muy relacionados con nuestro propio sendero de aprendizaje/experiencia. A medida que seguimos nuestra dicha y nuestra guía interior, todo se hace claro. Ya no sólo caminamos por el sendero de la felicidad y el entusiasmo, sino que les prestamos el mayor servicio posible a los que van por sendas semejantes. Los que pretenden prestar su servicio a la humanidad olvidándose de la alegría siguen creyendo en las maneras kármicas y se están preparando para un viaje frustrante. Y tampoco hay que buscar la felicidad abandonando el servicio. El sistema es tan perfecto que sólo con hacerle caso a nuestra guía y a nuestra dicha estamos prestando el mayor servicio a nosotros mismos y a los demás.

En cada escenario de la vida hay individuos preparados para despertar. Esto quiere decir que se requieren trabajadores de la luz en las fuerzas militares, el gobierno, los negocios, la industria de la construcción, y todas las vocaciones conocidas por el ser humano. No hay profesiones ni vocaciones que no sean espirituales. Quizás ustedes hayan pensado que el trabajo que verdaderamente les gusta hacer no es compatible con la vida espiritual, pero nada podría estar más alejado de la verdad. Se necesitan más trabajadores de la luz en el “mundo” que en los monasterios. Por eso, en los próximos años, su camino probablemente los conduzca a las salas de juntas, al campo de batalla y también al monasterio. No hay errores. Ustedes estarán en el sitio correcto y en el momento indicado para transformar vidas. El punto clave para funcionar conscientemente (recordando siempre el cuadro global) es el siguiente: no importa dónde nos encontremos o qué estemos haciendo, no son necesarios el dolor ni el esfuerzo. Por el contrario, lo que se requiere es felicidad, salud y abundancia. No podemos darle a la humanidad un regalo que no poseamos.

En todo periodo de esfuerzo en este planeta, ha habido seres que no fueron afectados. En cada depresión, algunos han prosperado. En cada guerra, algunos amantes de la paz fueron ignorados por los combatientes. En cada terremoto, se salvaron “milagrosamente” terrenos aislados. Ningún pronóstico del futuro aplica para los individuos que han renunciado al karma. No hay víctimas. No hay sucesos aleatorios. La conciencia individual crea la realidad individual.

Aún predomina la energía de Piscis

Aun con toda la cooperación, cuidado y ánimo de compartir que se observan hoy entre los humanos, la energía pisciana sigue predominando. Obviamente, la dicha no es el estado mental más común de la actualidad.

Cuando los voluntarios discutieron su ingreso al campo energético terrestre, sintieron que cualquier cosa que no se acercara a la destrucción experimentada por la Atlántida se podría considerar un éxito. Pero las cosas han cambiado. Ya alcanzaron el objetivo principal, por lo cual tuvieron que establecer nuevas metas. (Lo sentimos, pero todavía no pueden irse a casa.) Ahora, están diciendo: “¡Vamos por el oro! ¡Vamos por todo!”.

La nueva meta es impactante. Según los viejos estándares, es absurda. Algunos la consideran absolutamente inasequible. ¿Están listos? El nuevo objetivo es nada menos que el ciento por ciento de todos los seres matriculados actualmente en la tierra en los cursos décimo, undécimo y duodécimo se gradúen antes de que termine la era de Acuario. Así es; para difundir la comprensión y el amor incondicional a través del pozo telepático, antes de que pasen otros dos mil años, todos los que hayan decidido que en realidad prefieren la indefensión al conflicto se habrán graduado, ¡libres para siempre del dolor y del esfuerzo!

Lo que esto significa para ustedes y para mí es esto: cuando despertemos, se nos pedirá no abandonar el planeta, tal como lo hemos hecho en otros tiempos. Se nos pide que permanezcamos en el planeta para servir, compartir, amar, aunque no tengamos un requisito kármico para ello. Debemos mostrarle a nuestra familia que el karma no es divertido, que hace daño. Tenemos que mostrarles que si quieren acabar con el dolor y el esfuerzo, se necesita una nueva forma de pensar y hacer en cada momento de cada día. Debemos mostrarles que si queremos llegar a casa de la manera más rápida posible, no hay tiempo para el karma.